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Todo tiene su momento y cada cosa su tiempo bajo el sol...EL ha hecho todas las cosas apropiadas a su tiempo, también ha puesto el mundo en sus corazones, sin que el hombre llegue a descubrir la obra que DIOS ha hecho de principio a fin (ECLESIASTES 3)

AL QUIMIA es el arte de la "transmutación". Transmutar consite en transformar algo en otra cosa que es de una
naturaleza superior. En el plano espiritual los alquimistas transmutaban la naturaleza de lo irreal a lo real, del incosciente al consciente, de las tinieblas de la ignorancia a la luz de la verdad, de lo mortal a lo inmortal. La transmutación tanto físisca como espiritual es consecuencia de la "Elevación de las vibraciones"



martes, 21 de noviembre de 2017

LA SOMBRA QUE NO QUEREMOS MIRAR (primera parte)








 
Hablar de la muerte se ha convertido en la actualidad en un concepto tabú.
A nadie le apetece pararse a profundizar en el tema, tal vez porque le recuerde que, segundo a segundo, vamos caminando de manera ineludible a su encuentro.
Es habitual situarse delante de un espejo y ver cómo nuestro cuerpo físico va degradándose día a día. De ahí que mucha gente te dice: Vive la vida al día porque no sabemos cuándo vamos a morir.
Antiguamente, las personas buscaban el consuelo en la idea de una vida tras la muerte del cuerpo físico. En la actualidad, el materialismo ha invadido nuestras mentes y se ha adueñado de nosotros un sentir generalizado de mojigatería en torno a los conceptos religiosos de alma y espíritu que sobrevivirían a la degradación del cuerpo físico.
Por eso, si eres de los que crees fervientemente que lo único que existe, y es real, es lo que podemos captar con nuestros sentidos físicos y lo demás son cuentos de viejas, te adelanto que aquí no vas a encontrar nada que aporte apoyo a tus ideas. Lo mejor es que no pierdas el tiempo con este post.
Por el contrario, si sientes una comezón, una pequeña llamada desde tu corazón que te insinúa que podría haber algo más allá de esto que vemos, sigue leyendo...


¿Estás preparado para adentrarte en el mundo de Alicia en el País de las Maravillas y abandonar tu madriguera?
 

¿Podrías abrirte a la posibilidad de pensar, por un momento, que en lugar de una persona, un cuerpo, eres mente (conciencia)?
¿Piensas, con sinceridad, que ese cascarón de carne y hueso que abandonamos en el proceso de "muerte" es capaz de generar Vida por sí mismo? (sería lo mismo que sostener que los cables de una bombilla son los que producen la luz de la bombilla, y no la electricidad)
Acompáñame por el sendero de los descubrimientos...
En primer lugar tengo que anunciarte que los sentidos físicos y el cerebro te engañan y que esa realidad que palpamos como densa materia no es más que un cúmulo de posibilidades que se proyectarán como un hecho concreto cuando sean observadas por la conciencia:

"La realidad es una ilusión que cada cual decodifica según sus patrones mentales que le dicen que “eso es eso” y que “aquello es aquello”, aun cuando otra persona viendo lo mismo, lo interprete de diferente forma. La realidad, lo que percibimos como el mundo externo, lo de ahí fuera, no es más que una proyección “holográfica” de ondas electromagnéticas, energía y pensamiento  (ver el libro de Michael Talbot, el-universo-holografico).


El átomo no es más que energía pura, con vastos espacios “vacíos” entre su núcleo y los electrones orbitando alrededor del mismo. No creo que haya algo menos “sólido” que un átomo, y aun así es el átomo lo que constituye la pieza clave de la construcción de nuestra realidad. ¿Por qué las cosas son sólidas? Porque nuestra mente, a través de nuestros sentidos, nos dicen que son así, porque hemos aprendido desde siempre que son así y porque vivimos en una realidad común en la cual las paredes no se pueden atravesar y el fuego quema...
La realidad que vemos ahí fuera no es más que la decodificación de lo que nuestros sentidos perciben, la información recibida a través de la vista, energía en forma lumínica o sonora, que entra por los ojos o por los oídos, pero que solo es procesada por el cerebro. El cerebro es quien interpreta que esto quema o que aquello esta frío, que esto duele o que aquello es delicioso. Por eso la hipnosis funciona tan bien, puede decirle al cerebro que esa sensación o información que está recibiendo no corresponde a lo que normalmente nuestra mente lo asociaría, sino a otra cosa totalmente distinta. Te estás comiendo un plátano, pero le dices a tu mente que sabe a espinacas. Y la persona bajo hipnosis jurará que está comiendo espinacas.
El cerebro es un programa de ordenador. Se puede manipular, se puede reprogramar, se le pueden introducir virus e implantes de todo tipo. Tu realidad externa es lo que tu cerebro te hace creer que es según su programación (creencias, limitaciones, asociaciones) y esa es la realidad que tu mente a su vez, transmitirá hacia el exterior y será el bucle que no tiene fin pues será la realidad que atraerás hacia ti, una y otra vez"(extraido del blog "La realidad..")
 Estos descubrimientos nos hacen pensar: ¿estamos viviendo los tiempos de las profecías cuando la espiritualidad y la ciencia se complementarán mutuamente y nos convertirán seres conscientes de nuestra divinidad?
Podríamos decir que la  Física Cuántica es la ciencia de la espiritualidad, pues plasma los postulados que los antiguos místicos enseñaban.

"En los años recientes se han escrito varios libros sobre física cuántica que explican de manera científica cómo el campo cuántico conforma nuestro universo. Este campo es un TODO; inclusive nosotros somos parte de él.

Yo creo que los siguientes puntos son muy importantes y explican por qué nosotros mismos somos creadores de la realidad física que “aparentemente” es sólida y que “creemos” no poder cambiar por más que lo deseemos.

En esencia nuestro universo está hecho de energía y electromagnetismo.
Antes se creía que los átomos eran las partículas más diminutas existentes, pero ahora se ha descubierto que existen unas partículas AUN MAS PEQUEÑAS QUE EL ÁTOMO, éstas se llaman partículas subatómicas y no están hechas de materia, son sólo energía, es decir que prácticamente no existen en el mundo de lo físico.
Los científicos dicen que son tan diminutas que el único medio por el que saben de su existencia es por el rastro que dejan en los aceleradores de partículas.
Esas partículas parecen existir solo cuando son observadas, y solamente cuando se toma la decisión de ver una partícula la onda de energía invisible se convierte en una entidad concreta (sólida).
La atención dirigida hacia esa energía reconocible como una onda, es lo que crea la realidad que llamamos partícula o sólido, o mundo físico.
Los científicos dicen que el observador es el creador de la partícula o masa física del universo.
Todo esto significa que el observador (o sea nosotros), somos quienes creamos algo a partir de lo invisible (una partícula subatómica), con el simple hecho de OBSERVARLO. Nosotros también somos un conjunto de átomos moléculas y partículas, tanto atómicas como subatómicas, por lo tanto no somos sólidos como solemos pensar: nuestro cuerpo se regenera en su totalidad en un lapso de 7 años, así que en realidad una persona que tiene 50 años tiene un cuerpo nuevo cada 7 años.

Al ser parte de este campo cuántico que funciona a base de energía y electromagnetismo, nosotros somos una masa ambulante de energía, funcionamos gracias a ella y somos como un magneto ambulante.

La física cuántica o mecánica cuántica es una de las más modernas ramas de la investigación científica que se desarrolló con el afán de entender la naturaleza de la realidad física. Esta ciencia ha hecho posible respaldar todas estas teorías de que “Nuestros pensamientos crean nuestro mundo” ya que describe con precisión matemática cómo se comportan las partículas que conforman nuestra realidad física.
Esta ciencia nos dice que los electrones se pueden comportar de ambas formas, tanto como partículas y como ondas de energía invisibles.

Cuando se convierten en ondas, estos “electrones” no se pueden localizar (es como si no existieran) pero existen como campos de probabilidades. Cuando se encuentran en el estado de partícula, el campo de probabilidades se colapsa y ¡se convierte en un objeto sólido!

Los electrones se convierten en materia sólida (o partículas) cuando están siendo observados. Y cuando se les deja de observar se convierten nuevamente en ondas de energía invisibles.

En esencia el mundo está construido por partículas (ellas son los ladrillos de nuestro universo) y el observador, que tiene poder de convertir a un electrón en partícula sólida o hacerla desaparecer somos nosotros."

Según lo que hemos venido exponiendo en los anteriores párrafos podríamos resumir que la física cuántica  nos  explica que  la realidad, como tal,  no existe   pues nos encontramos inmersos en un campo de posibilidades que colapsan y dan lugar a la realidad concreta cuando esta es observada.
Es  más, se  ha  llegado  a  especular  que nuestro  universo  puede ser una realidad virtual (ósea un videojuego).
Los científicos también especulan que el universo pueda ser un holograma y nos hablan de los universos paralelos.

Así es, pues existen muchos más sucesos en este Universo de lo que tus ojos y oídos están dispuestos a mostrarte. Te animo, si así lo consideras oportuno, a seguir investigándolos por tu cuenta.
Pero sigamos adelante por este laberinto de Alicia.

Hemos visto que este universo no es tan sólido como nos gustaría considerarlo. Y, a estas alturas, pensar que eres un cuerpo físico y que todos tus procesos mentales son un subproducto químico de tu cerebro o que las emociones proceden de tu amígdala cerebral, es un tanto ilusorio y demasiado simple para ni siquiera considerarlo.

Piensa que tu cuerpo físico es en realidad un conjunto de células con sus propias conciencias de vida que se agrupan en comunidades llamadas órganos las cuales, a su vez, se agrupan en sistemas que conforman el cuerpo físico. Además de estas células, componen también nuestro cuerpo infinidad de bacterias simbiontes sin las cuales no podríamos prosperar.

Decir que el cuerpo físico es un ente en sí, es similar a decir que un país es un ente olvidando sus ciudades, compuestas por barrios, compuestos por comunidades, compuestos por personas.

Podríamos seguir hacia arriba o hacia abajo infinitamente partiendo desde lo más ínfimo, el cuanto de energía, hasta lo superior, el universo ¿Dónde estaría el ser vivo individual y separado????

Y es que, volviendo al ser humano, no podemos identificar al ser humano con un cuerpo físico porque sea lo más inmediato y palpable.

Cuando el hombre muere, queda lo visible y claramente percibimos que aquello que ha quedado en una cama no es nuestro amigo fallecido. Es una intuición fuerte que quisiéramos ignorar pero que nos impacta con profundidad.

Porque, realmente, nuestro corazón sabe que la parte física solo es un pequeño componente de nuestra totalidad, que esta sostenido por otros elementos que no son palpables por nuestros sentidos físicos....

(Continuará)






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