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Todo tiene su momento y cada cosa su tiempo bajo el sol...EL ha hecho todas las cosas apropiadas a su tiempo, también ha puesto el mundo en sus corazones, sin que el hombre llegue a descubrir la obra que DIOS ha hecho de principio a fin (ECLESIASTES 3)

AL QUIMIA es el arte de la "transmutación". Transmutar consite en transformar algo en otra cosa que es de una
naturaleza superior. En el plano espiritual los alquimistas transmutaban la naturaleza de lo irreal a lo real, del incosciente al consciente, de las tinieblas de la ignorancia a la luz de la verdad, de lo mortal a lo inmortal. La transmutación tanto físisca como espiritual es consecuencia de la "Elevación de las vibraciones"



lunes, 4 de diciembre de 2017

LA SOMBRA QUE NO QUEREMOS MIRAR (segunda parte)

....Porque, realmente, nuestro corazón sabe que la parte física solo es un pequeño componente de nuestra totalidad, que esta sostenido por otros elementos que no son palpables por nuestros sentidos físicos.


Las tradiciones orientales describen detalladamente la constitución del hombre y la consideran septenaria ( es decir formada por siete cuerpos interpenetrados entre si ).
Consideran que existe un cuaternario inferior o personalidad y una triada superior constituida por los cuerpos superiores ( a imagen y semejanza de la divinidad)

En el cuaternario inferior encontramos el  cuerpo etero-físico, la parte material de nuestro cuerpo. Está compuesto de materia y forma. Es el cuerpo que mantenemos gracias al alimento físico y sus nutrientes.

A continuación se encuentra el  cuerpo energético, el principio vital. Se alimenta con la respiración y con la energía del universo. La energía del sol incide especialmente en este cuerpo, así como el mar, con su carga de iones negativos que contribuyen a nuestro bienestar. También se nutre a través de la práctica de ejercicio físico.



El cuerpo astral, es el cuerpo que alberga nuestras emociones y sentimientos, como el amor, el odio, la alegría, la tristeza, el miedo, etc.


El siguiente es Kāma-manas, que podemos traducir como la mente de deseos. Es la mente focalizada en el ego, la que piensa y elucubra con el fin de obtener el beneficio propio.


Este es   el cuaternario inferior, que es lo que conforma aquello que denominamos comúnmente «personalidad» ( per-sonare, para sonar en el mundo físico )


La tríada superior es la parte de nuestro ser que sobrevive a nuestra muerte como seres encarnados. Se conecta con la parte inferior a través del llamado Antaḥkaraṇa, literalmente «órgano interno», al que en ocasiones se denomina con el poético nombre de «hilo de plata».


Está formada por Manas, la mente racional, que a diferencia de Kāma-manas, apunta más allá de nuestra existencia personal. Es la mente que se fundamenta en los valores éticos, en virtudes como la solidaridad, es la que se cuestiona sobre nuestra naturaleza trascendente y el sentido de nuestra existencia. Equivale a  la mente discernidora.


Buddhi es la mente de la sabiduría, el intelecto, el conocimiento intuitivo, directo, sin razonamiento. Es la mente más sutil y su conocimiento es difícil de expresar y de evocar, ya que se adquiere a partir de un elevado desarrollo espiritual y a través de la gracia. Tiene una naturaleza cercana al Ātman, el último estado de la tríada superior y de la constitución septenaria, el espíritu, el principio inefable, la voluntad en estado puro, el yo supremo.


En las tradiciones de occidente se entiende que la constitución del hombre es triple: cuerpo, alma y espíritu (encontramos la idea en los filósofos griegos, en los gnósticos e inclusive en los primeros padres   de la iglesia católica ).


La enseñanza cristiana sustentada por San Pablo (puesto que de hecho es sobre él que descansa la doctrina cristiana) es que el hombre es un compuesto de cuerpo, alma y espíritu. Esta es la constitución triple del hombre en la que creen los teólogos, pero que es mantenida en el olvido porque su examen podría resultar en la readopción de puntos de vista que en el pasado fueron aceptados, pero que ahora son heréticos.


Podemos relacionar los siete principios comentados al principio del post,  reagrupándolos en tres partes:


      1- El cuaternario inferior conformado por el cuerpo físico, astral, de vitalidad y del deseo, que es “mortal y corruptible” ya que es destruido al final de cada reencarnación.


 2- Nuestro mental (Manas) que es lo que nos define como seres individualidades. Podemos considerarlo como nuestra “alma humana”, nuestro “Yo” y es potencialmente inmortal.


3- El dúo superior formado por Atma y Buddhi (llamada la Monada) que es la parte divina e imperecedera de nuestro ser, en español los llamamos el Espíritu y su vehículo, el Alma (espiritual).


( puedes profundizar en cuerpo-alma-espiritu-hombre-humano-ser )


Para aclarar estos conceptos que hemos comentado, inserto a continuación un video de Emilio Carrillo en el que explica gráficamente cada uno de los cuerpos mencionados.









No somos un cuerpo físico, no somos nuestros pensamientos, ni nuestras emociones.

Siéntete con el corazón. Estas ahí, observando tu mundo, observando las reacciones del personaje que nos hemos "montado" para experimentar en el mundo físico.

Somos Seres Inmortales, Imperecederos, Inmutables, no sujetos al cambio. No podemos morir porque somos VIDA.

Continuara.....













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